Respiración continuada por la boca

“Es maña”, “ya se le quitará cuando crezca”, “tienes que corregirlo para que cierre la boca”. Respirar por la boca es un padecimiento que suele pasar desapercibido o al que se le da poca importancia. Incluso muchos médicos tienden a minimizarlo y pensar que pasará por sí solo.

Es importante atender tempranamente a un peque que respira con la boca. Si el problema no se trata, puede generar trastornos que continúan incluso hasta la vida adulta.

¿En qué perjudica que un niño respire por la boca?

El problema de que un niño respire con la boca abierta es que se altera el equilibrio en la dinámica de la vía respiratoria. En condiciones normales utilizamos el espacio de la nariz para respirar y la cavidad de la boca para hablar y comer.  Cuando un niño no puede respirar adecuadamente por la nariz tiene que complementar su respiración con la boca. Haciendo esto, perdemos el equilibrio mencionado y alteramos las funciones normales de la boca, nariz y garganta:  respirar, masticar, hablar y tragar.

La cara de un pequeño se desarrolla conforme la usamos. Bajo la piel hay músculos que nos ayudan con nuestras expresiones faciales: a sonreír, hacer muecas, masticar y también a  hablar y respirar. Los músculos que se mueven cuando respiramos estimulan y dirigen el crecimiento de los huesos de la cara, dientes y paladar. Por eso, cuando la dinámica respiratoria es anormal, se afectan múltiples funciones. En este video podemos observar los cambios que manifiesta un niño que respira por la boca:

¿Cómo afecta si un niño crece respirando por la boca?

Las consecuencias de la respiración bucal son múltiples. Pueden ocurrir:

  • Alteraciones en la mordida (abierta, cruzada)
  • Problemas en la dentadura (amontonamiento, retraso en la salida de los dientes permanentes, caries, desgaste del esmalte)
  • Estrechamiento del espacio en la garganta, lo cual favorece la presencia de ronquido y apnea del sueño (incluso después de cirugía de amígdalas/adenoides y puede persistir hasta la edad adulta)
  • Acúmulo de secreciones nasales, infecciones recurrentes
  • Disminución en los sentidos del olfato y del gusto
  • Trastornos del habla
  • Dolor y desgaste en la articulación de la mandíbula
  • Deformidades por postura (encorvado)
  • Alteraciones estéticas (pérdida del cierre labial, prominencia de la dentadura, mandíbula pequeña y retraída)
  • Deterioro de la fuerza muscular de boca, lengua y garganta

Me han dicho que se le quitará cuando crezca

Es normal esperar que el tiempo lo cure todo, sin embargo el crecimiento alterado de la cara es la excepción. Una vez que se ha establecido un círculo vicioso de crecimiento y se modificaron las direcciones en que los dientes, el paladar, la cara y el cuello se van desarrollando, el tiempo sólo contribuye a hacer más notables y disfuncionales estas malformaciones.

Esperar para atender a un pequeño que respira por la boca no le ayuda. Por el contrario, favorece que desarrolle secuelas y después necesite más tratamientos para corregir el daño.

¿Cómo puedo ayudar a mi niño(a)?

El primer paso es identificar por qué respira por la boca. Diversos padecimientos pueden provocar este síntoma, como rinitis alérgica, rinitis no alérgicas, rinosinusitis, inflamación de los cornetes y/o de las adenoides, entre otros. Los otorrinolaringólogos y los alergólogos podemos ayudarte a hacer el diagnóstico y a implementar un tratamiento.

Algunos pequeños presentan un problema activo, es decir, la enfermedad que le hace respirar por la boca aún no se resuelve. Otros niños (sobre todo los mayores) tuvieron un problema en el pasado que les hizo respirar por la boca mucho tiempo pero, aunque ya se haya resuelto, quedaron con una respiración bucal como secuela. Es fundamental saber en qué etapa se encuentra tu niño para indicar el mejor tratamiento.

Una vez que conocemos y hemos empezado a resolver la causa de obstrucción en la nariz, nuestro siguiente objetivo es restablecer el crecimiento y funciones normales de la cara, paladar, dientes, lengua, boca y garganta. Una gran ventaja es atender las secuelas cuando el niño aún está creciendo, pues podemos aprovechar a nuestro favor las fuerzas naturales que remodelan la cara. Hay dos áreas principales para trabajar:

1. Estructura del paladar, dentadura y mandíbula. Generalmente estas áreas son atendidas por nuestros aliados odontólogos. De hecho es muy común que ellos identifiquen que un niño ha respirado por la boca por mucho tiempo cuando lo reciben por trastornos dentales. Una de las herramientas principales para corregir estas alteraciones son la ortodoncia y la expansión maxilar. Puedes ver cómo funcionan en este video.

2. Fuerza y capacidad muscular de boca y garganta. La respiración por la boca suele debilitar los músculos que nos ayudan a cerrar los labios, masticar, tragar, mantener la boca cerrada, la lengua en su sitio y la garganta abierta. Nuestras colegas especialistas en Terapia del Habla y Lenguaje se encargan de dar ejercicios y rehabilitación a estas áreas para mejorar su función.

Tengo miedo de ir al otorrino, me comentaron que lo va a querer operar

En realidad los otorrinos pediatras contamos con múltiples herramientas para tratar a un niño que respira por la boca. Como comenté antes, lo más importante es identificar la causa que le impide respirar bien por la nariz. Dependiendo de la causa serán las alternativas de tratamiento y tú tienes la última palabra al decidir. No le niegues a tu pequeño un tratamiento por miedo a lo que podría pasar.  Recuerda además que no es un problema que trate un solo especialista. Los mejores resultados se logran trabajando en equipo y atendiendo todas las funciones que se alteraron. Juntos podemos ayudar a que tu peque continúe su desarrollo en las mejores condiciones.

 
Fuentes:

- Guilleminault C, Akhtar F. Pediatric sleep-disordered breathing: New evidence on its development. Sleep Med Rev 2015(24):46-56

- Trabalon M, Schaal B. It Takes a Mouth to Eat and a Nose to Breathe: Abnormal Oral Respiration Affects Neonates' Oral Competence and Systemic Adaptation. Int J Pediatr 2012:207605

- Dehlink E, Tan HL. Update on paediatric obstructive sleep apnoea. J Thorac Dis 2016;8(2):224-235

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