Parkinson ¿Como afecta a la comunicación?

Hay tantas condiciones que pueden afectar la comunicación, y el primer paso para superar los desafíos de la comunicación es entender por qué y cómo surgen esos desafíos. En este artículo, destacamos la enfermedad de Parkinson, una enfermedad que puede causar importantes desafíos en la comunicación.

¿Qué es el Parkinson?

Como tantas otras enfermedades, el Parkinson sigue siendo un enigma, a pesar de nuestros continuos avances médicos. Es progresivo, lo que significa que empeora con el tiempo. No hay una cura. Tampoco sabemos su causa. Sin embargo, hay algunas opciones de tratamiento, que incluyen medicamentos e incluso cirugía. Lo que sí sabemos sobre el Parkinson:

  • Es neurológico. Los resultados del Parkinson son un desequilibrio de sustancias químicas dentro de los ganglios basales, una estructura dentro del tronco cerebral. Las neuronas en esa región que son responsables de crear la dopamina química, que ayuda a enviar señales para iniciar el movimiento, son eliminadas. La velocidad a la que sucede esto no es la misma para todos.
  • Afecta el movimiento. Debido a la disminución de la sustancia química, la dopamina, cada vez es más difícil que las personas con Parkinson se muevan normalmente. Esto puede provocar temblores en todo el cuerpo, movimientos lentos, rigidez de las partes del cuerpo y problemas de equilibrio y coordinación.

Parkinson y la comunicación.

A menudo damos por sentado nuestra capacidad de hablar. Hablar implica movimientos precisos y coordinados. Primero, los pulmones deben empujar aire a través de las cuerdas vocales, que deben funcionar correctamente para crear sonido. Luego, su boca, nariz, labios, mejillas y lengua deben coordinarse para articular correctamente los sonidos del habla. Esto requiere no solo un movimiento preciso, sino también la coordinación de todos estos sistemas. Esto puede ser muy difícil para alguien con Parkinson, que tiene problemas con el movimiento. Las grandes formas en que el Parkinson puede afectar la comunicación son:

Disminución del volumen. Es común que las personas con Parkinson hablen en voz muy baja, pero es posible que no lo noten ellos mismos.

Disminución de la inteligibilidad. Esto significa que puede ser más difícil comprender el discurso (cómo habla la persona que habla, no necesariamente el contenido de lo que está diciendo) de alguien con Parkinson. Los complicados movimientos y la coordinación del sistema articulatorio pueden verse afectados, y los sonidos del habla pueden no ser precisos o claros.

Disminución de la expresión facial. Ya sea que nos demos cuenta o no, hacemos mucho de nuestra comunicación y comprensión sin usar el habla, ya que usamos expresiones faciales todos los días. Debido a que el movimiento de los músculos faciales también puede estar restringido, las personas con Parkinson pueden parecer tener una cara parecida a una “máscara”, que no muestra mucha expresión.

Tragar. Muchos logopedas que tratan los problemas de comunicación también tratan las dificultades para tragar. Las personas con Parkinson deben ser conscientes y estar atentos a los signos de dificultades para tragar, como dificultad para comenzar a tragar, la sensación de que los alimentos o líquidos “se van por el tubo equivocado” o la tos durante o después de las comidas. Al igual que el habla es un movimiento motorizado complicado, también lo es tragar, y esto puede ser un riesgo grave para la salud, ya que los alimentos o los líquidos que entran a los pulmones (lo que llamamos “aspiración”) pueden causar neumonía.

NOTA: El medidor de voz de la app Constant Therapy, ayuda a los pacientes a realizar un seguimiento de qué tan fuerte es su volumen. Al practicar la colocación de su volumen en la “zona verde”, se vuelve un hábito hablar más fuerte, lo que se ha demostrado que hace que las personas con Parkinson sean más fáciles de entender. Además, hace que la persona sea más consciente de su nivel de volumen durante la conversación y les ayuda a aprender a adaptarse cuando sea necesario.

 

Fuentes: The learning corp.