Logopedia

En el área de logopedia realizamos evaluación, diagnóstico y tratamientos a pacientes con los siguientes trastornos:

Alteraciones de origen neurológico:
  • Afasia
  • Disfagia
  • Disartria
Terapia miofuncional:
  • Deglución atípica.
  • Respiración oral.
Alteraciones en el habla:
  • Dislalias (dificultades de pronunciación).
  • Disglosias (dificultades de pronunciación por causa orgánica).
  • Retraso fonológico (retraso en el habla).
  • Alteraciones en la fluidez.
  • Disfemias
  • Apraxias, dispraxias y disartrías.
Alteraciones en el lenguaje:
  • Retraso del lenguaje.
  • Trastorno específico del lenguaje (Disfasias).
  • Afasias.
  • Deficiencias auditivas. Implantes cocleares.
Alteraciones en la voz:
  • Alteraciones funcionales.
  • Disfonías hipocinéticas.
  • Disfonías hipercinéticas.
  • Alteraciones orgánicas.
  • Nódulos.
  • Pólipos.
  • Edemas.
Alteraciones en la lectoescritura:
  • Retraso lecto-escritura.
  • Dislexias.
  • Disgrafías.
  • Disortografía.
Alteraciones provocadas por  problemas relacionados con el deterioro   cognitivo:
  • Parkinson.
  • Alzheimer.
  • Esclerosis lateral amiotrófica.

Pautas para favorecer la comunicación de su hijo.

  • Ofrecer un tiempo determinado de latencia para darle el tiempo necesario para que conteste a nuestras preguntas.
  • Demostrar que le escuchamos mirándole cara a cara siempre que intente comunicarnos algo.
  • No usar preguntas cerradas, es decir, no usar preguntas en las que sólo tenga que contestarnos si/no porque detienen la comunicación. Usar preguntas en las que tenga que contestar él con el concepto. Por ejemplo: No usar siempre preguntas, como: ¿quieres pan? Usaremos preguntas abiertas, como: ¿qué quieres?, ¿Quieres pan, chocolate o galletas?
  • Agregar lenguaje al suyo. Alargar sus expresiones añadiendo información. Por ejemplo: Si dice “galleta” Nosotros le diremos: ¡Ah, que quieres galleta” Toma la galleta (y se la damos). Nunca repetiremos simplemente su estructura. Es decir, si dice “galleta”, no repetiremos “galleta” y se la daremos sin más porque sabrá que con sólo decir una palabra le entendemos y por ello no se esforzará más en usar un lenguaje más amplio para comunicarse. Pero, siempre lo ampliaremos con frases simples. Podemos ampliar su vocabulario usando varias formas, como:
    Nombrando: “es un coche” Explicando: “papa va en coche al trabajo”
    Hablando de sentimientos: “¿te gusta ir en el coche de papá?”
    Describiendo: “El coche de papá es blanco” “El coche blanco de papá”
    Haciendo “como si…”: “Vamos a hacer como si nos comemos un helado”
    Hablando del futuro: “mañana vamos en el coche de papá al zoo”.
  • No le haremos repetir palabras, ni expresiones aunque no las haya expresado completamente bien.
  • Siempre le felicitaremos cuando se esfuerce en usar el lenguaje, con un aplauso, una sonrisa, un beso, un “muy bien” aunque sólo se haya aproximado al modelo correcto. Es decir, si intenta decir “quiero patata” pero dice “quero tata”, también le ofreceremos refuerzo por lo bien que lo ha hecho por tan solo querer comunicar lo que quiere. Y además le corregiremos, pero no diciéndole “no, así no”, sino que le corregiremos dándole el modelo correcto para que nos lo oiga y así, poco a poco vaya integrando las estructuras correctas y pueda ir usándolas él sólo. Entonces, darle el modelo correcto sería decirle: “Ah, quieres patata”. Diremos: Ah Miguel, quieres una patata”. “Muy bien, toma la patata”.
  • Tentarle con actividades que le interesen mucho.
  • Despertar su curiosidad creando nuevas oportunidades y nuevos contextos para que explore nuevas situaciones y así aparezca distintas expresiones en su lenguaje.

Pautas para evitar reforzar la tartamudez

La mayoría de los niños pequeños tartamudean en algún momento de su vida, pero estos niños no son tartamudos, solo están cometiendo ciertos errores que desaparecerán con el tiempo. Para evitar que el niño se convierta en tartamudo, es necesario que las personas que rodean al niño, y en especial sus padres, atiendan a las orientaciones que a continuación se exponen:

  • No prestar atención a los fallos verbales para así evitar el niño tome conciencia de su habla, lo cual podría aumentar su inseguridad.
  • Ser tolerantes, no directivos.
  • No hacer comentarios sobre su forma de hablar ante otras personas.- Actitud hacia el niño de tranquilidad: necesita sentir confianza y estar relajado.
  • Dejarle terminar las frases, no anticipar.
  • Evitar corregir su pronunciación o errores gramaticales interrumpiendo su expresión. Dejar que termine de hablar y posteriormente devolverle la frase como un comentario o la palabra correctamente pronunciada introduciéndola en varias frases.
  • Dar refuerzos sociales.
  • Evitar las situaciones de tensión; no hacer observaciones sobre su forma de hablar en su presencia, no hacerle repetir frases o palabras, e intentar no forzarle a hablar cuando no está motivado o no le apetece.
  • Ante los errores no cambiar de conducta e ignorar que el niño ha tartamudeado.
  • Hablarle despacio y con una pronunciación clara para que tenga los modelos más correctos posibles a imitar.
  • No interrumpirle cuando habla.
  • No reñir, ni criticar o censurar.
  • Cuando venga a contar algo, prestarle toda nuestra atención, mirarle a la cara, que sepa que tiene todo el tiempo que necesite para hablarnos.
  • Si el niño se encuentra excitado y habla más deprisa, mantenga la calma para no excitarse usted, no levante la voz y procure hablar despacio con el fin de tenga un ejemplo a imitar.
  • Evitar la competitividad por hablar, respetando las normas del discurso.
  • Realizar actividades y juegos en casa que impliquen interacción y comunicación con el niño como hacer puzles, leer cuentos….
    Es fundamental que tenga siempre presente estas orientaciones y la importancia del cumplimiento de las mismas por parte de las personas que forman parte del entorno de su hijo.

Pautas para familiares de afásicos

La familia puede hacer las siguientes cosas para colaborar con el tratamiento del paciente:

  • Simplificar el lenguaje a través del uso de oraciones cortas y sin complicaciones.
  • Repetir el contenido de las palabras o señalar palabras claves para aclarar el significado de la oración, según sea necesario.
  • Mantener un tipo de conversación natural y apropiada para un adulto.
  • Minimizar al máximo las distracciones, como por ejemplo el ruido de una radio, siempre que sea posible.
  • Incluir a la persona con afasia en las conversaciones.
  • Preguntar y valorar la opinión de la persona con afasia, especialmente con respecto a los asuntos familiares.
  • Estimular cualquier tipo de comunicación, ya sea hablada, gestual, señalando o dibujando.
  • Evitar corregir el habla del individuo.
  • Permitirle a la persona con afasia todo el tiempo que necesite para conversar.
  • Ayudar al individuo a participar en actividades fuera del hogar. Busque grupos de apoyo como las comunidades de personas que han sufrido un accidente cerebrovascular.
  • Prestar más atención a todos los elementos comunicativos de naturaleza no verbal que el paciente pueda transmitirnos.

Pautas de conversación para personas con deficiencia auditiva

Antes de la conversación:
  • No hablarle nunca sin que te esté mirando, dándole la espalda.
  • Llamar su atención con un ligero toque o con una discreta seña antes de hablar.
  • Hablarle de frente, con la cara bien iluminada para facilita la lectura labial.
  • Situarse a su altura (si se trata de un niño, con mayor motivo).
Durante la conversación:
  • Mientras se habla, no se puede mantener nada en los labios (un juguete, boli..)ni en la boca (caramelo, chicle..). Evitar poner las manos delante de la boca.
  • Vocalizar bien, pero sin exagerar y sin gritar. Hablar siempre con voz.
  • Hablar con naturalidad. No hablar deprisa, ni demasiado despacio.
  • No hablar de modo rudimentario o argot. No comunicarse con palabras sueltas.
    Si no se entiende, repetir el mensaje. Construir la frase de forma más sencilla, pero correcta y con palabras de significado similar.
  • Ayudar a la comunicación, bien con gestos naturales, que le sirven de apoyo, bien con alguna palabra escrita (si tiene la edad suficiente).
  • En conversaciones de grupo es necesario respetar los turnos entre los interlocutores e indicar previamente quién va a intervenir.

Pautas para el cuidado de la voz

No abuse de la voz:
  • Evite carraspear y toser habitualmente. En su lugar trague lentamente, beba un poco de agua y/o bostece para relajar la garganta.
  • Evite gritar pues produce irritación laríngea. En su lugar utilice palmas, silbidos, silbato o hablar cara a cara.
  • No susurre pues produce irritación laríngea.
  • No fume, el tabaco reseca la mucosa de la laringe.
  • No utilice la voz cuando la note tensa.
  • No haga uso de la voz cuando esté enfermo o cansado.
  • La voz funciona peor cuando uno está fatigado o depresivo.
  • El aire acondicionado y la calefacción muy alta resecan mucho el ambiente y la mucosa de la garganta.
  • Intente no hablar en ambientes muy ruidosos.
  • No hable rápidamente ni apure el aire mientras hable. En su lugar hable lentamente, realizando pausas y entonando las frases.

Recomendaciones

No abuse de la voz:

  • Destine breves períodos de tiempo a reposar la voz durante el día.
  • Tome agua con frecuencia, le ayudará a mantener las cuerdas vocales hidratadas.
  • Duerma de siete a ocho horas, el descanso nocturno mejorará su salud y favorecerá el reposo vocal.
  • Busque momentos para la relajación sobre todo de los hombros, cuello, laringe y cara.
  • Cuide los estados nerviosos y el estrés pues pueden provocar daños en la voz. Es aconsejable realizar técnicas de relajación y de respiración.
  • No pase por alto los signos prolongados de tensión vocal, dolor de garganta, ronquera, ardor de estómago, asma… Consulte a su médico si estos síntomas duran más de 10 días.

Preguntas Frecuentes

¿Cuándo debo llevar a mi hijo/a al logopeda?

Siempre que los padres, pediatras o profesores lo encuentren conveniente, ya que son los primeros en observar al niño en su desarrollo y percibir las dificultades que puedan ir surgiendo en las diferentes etapas. Existen indicadores y síntomas a tener en cuenta en el niño:
  • Que no se le comprenda cuando habla.
  • Que se omita sonidos o agregue otros.
  • Que no discrimine sonidos.
  • Que no hable o hable muy poco.
  • Que no logre seguir consignas lingüísticas simples.
  • Que muestre dificultades cuando pronuncie algún sonido.
  • Que muestre lentitud en el pensamiento y cálculo mental.
  • Que presente retraso general en el desarrollo y el lenguaje.
  • Que tenga problemas a la hora de escribir o leer correctamente.
  • Que presente dificultades en la comprensión de textos y enunciados de problemas.
  • Que padezca alteraciones físicas, parálisis cerebral, espina bífida…
  • Que respire con la boca abierta.
  • Que tenga alteraciones sensoriales.
  • Que se encuentre afónico con frecuencia.
  • Que presente cambios de voz muy drásticos.

¿Cúales son los indicadores para acudir al logopeda una persona adulta?

  • Que esté diagnosticado de nódulos, pólipos,…
  • Que se encuentre afónico con frecuencia.
  • Que muestre dificultades para deglutir (tragar).
  • Que se le haya diagnosticado alguna enfermedad neurodegenerativa como Parkinson, Huntitong, Alzheimer, Esclerosis lateral amiotrófica…
  • Que haya padecido un accidente cerebro-vascular (Afasias).
  • Que tenga pérdidas de lenguaje, vocabulario, memoria, atención, cálculo…

¿Por qué es importante tratar a un niño que "habla mal"?

Porque puede suponer un handicap para su rendimiento escolar, ya que puede dificultarle el aprendizaje, entre otros, de la lectoescritura, que es la base de la mayoría de aprendizajes escolares.

¿Qué tipos de trastornos del habla y lenguaje afectan a los niños?

Los trastornos del habla y el lenguaje puede afectar en la manera en que los niños hablen, entienden, analizan y procesan la información. Los trastornos del habla son la deficiencia en la articulación, la calidad de la voz, y la fluidez de palabras de un niño. Los trastornos del lenguaje incluyen la capacidad del niño para mantener una conversación significativa, comprender a los demás, resolver problemas, leer y comprender, y expresar sus pensamientos a través de palabras habladas o escritas.

¿Cuáles son las señales de advertencia de un trastorno de la comunicación en mi hijo/a?

Éstos son algunos de los signos de alarma comunes por rango de edad.

0-3 meses
  • No respuesta refleja ante un sonido (parpadeo, agitación, quietud, despertar).
  • No le tranquiliza la voz de la madre.
  • Emite sonidos monocordes.
3-6 meses
  • Ausencia de sonidos modulados (cantarse al sueño), o de respuestas a cualquier sonido.
  • No se orienta hacia la voz de la madre.
  • No emite sonidos guturales para llamar la atención.
  • No hace sonar un sonajero si se le deja al alcance de la mano.
  • No juega con sus vocalizaciones, repitiéndolas e imitando a las del adulto.
6-9 meses
  • Ausencia de monotonía en el balbuceo
  • No vocaliza para llamar la atención
  • No juega imitando gestos que acompañan a canciones infantiles (“los lobitos”, etc.), o sonríe al reconocerlas
  • No hace sonar un sonajero si se le deja al alcance de la mano
  • No dice adiós con la mano cuando se le indica
9-12 meses
  • No reconoce cuando le nombran “mamá” y “papá”
  • No comprende palabras familiares
  • No entiende una negación
  • responde a “dame” cuando se le hace un gesto indicativo
12-18 meses
  • No dice “papá” y “mamá” con contenido semántico
  • No señala objetos ni personas familiares cuando se le nombran
  • No responde de forma diferente a distintos sonidos
  • No se entretiene emitiendo y escuchando determinados sonidos
  • No nombra algunos objetos familiares
18-24 meses
  • No presta atención a los cuentos
  • Que no sea capaz de comprender órdenes sencillas (señalar con el dedo, negar con la cabeza, decir adiós con la mano) si no se acompañan de gestos indicativos
  • No identifica las partes del cuerpo
  • No conoce su nombre
  • No hace frases de 1 palabra a los 18 meses y de 2 palabras a los 24 meses
  • No utilizar palabras significativas sencillas
3 años-3 años y medio
  • Que su habla no pueda ser entendida por personas fuera de su núcleo familiar.
  • No repite frases.
  • No contesta a preguntas sencillas.
3 años y medio-5 años
  • Presencia de un período de falta de fluidez verbal, repiten sonidos, palabras, frases y hacen pausas prolongadas
  • Dificultad en interpretar y uso de términos espaciales (entre, detrás, etc.)
  • Dificultad en el uso de artículos (un, una, el, la), pueden omitirlos (papá vuelve trabajar)
  • Dificultad en el uso de tiempos verbales, y dificultad para encontrar el nombre de la palabra adecuada (disnomia)
  • A los 4 años no sabe contar lo que le pasa y no es capaz de mantener una conversación sencilla
  • Hasta los 4 años pueden existir trastornos en la articulación de algunos fonemas (/s/z/r/) que tienen que estar corregidos a los
5 años
  • no conversa con otros niños
5-7 años
  • Persistencia de un período de falta de fluidez verbal y con disnomias
  • Presencia de dificultades en la utilización de tiempos verbales (“el ido” por “él ha ido”)
  • Presencia de dificultades en la utilización de formas comparativas de los adjetivos, pueden confundir el comparativo con el superlativo
  • Presencia de dificultades en la utilización de reglas de pasivos (“el tren fue golpeado por el coche“ se trasforma en “el tren golpeó al coche”) y en el uso de las conjunciones (si, cuando, antes, después)

¿Cómo afecta la posición de la lengua al lenguaje?

Cuando vuestro hijo/a está tomando el biberón, la lengua se queda plana y en posición de reposo, ligeramente hacia fuera. Cuando, esta alimentación se mantiene más allá de lo recomendado, se fomenta que el niño/a mantenga esa posición en sus momentos de reposo, cuando no está comiendo, lo que va a potenciar la protrusión lingual y la hipotonía muscular, que va a dificultar el desarrollo del lenguaje en general.

Mi hijo/a no pronuncia la /rr/, ¿a qué edad debo acudir al logopeda?

El sonido RR se produce por la vibración del ápice (punta) de la lengua contra los alveolos dentarios en la parte anterior del paladar. Algunos niños antes de los 5 años no adquieren este sonido por ser complejo. Si su hijo no dice la RR hay que comprobar que el frenillo de la lengua permite el contacto y la vibración . Si no es así el Otorrinolaringólogo realiza una pequeña intervención para cortar el frenillo y liberar la lengua. Otros casos mejoran únicamente con el tratamiento logopédico.

Mi hijo/a lee mal, ¿es disléxico?

No todos los problemas con la lectura se deben a una dislexia. Será necesaria una evaluación exhaustiva para poder descartar o diagnosticar una dislexia.

¿Qué es la dislexia?

La dislexia es una entidad clínica caracterizada por una dificultad “especial” para la lectura y escritura en personas que no tienen problemas visuales, auditivos ni incapacidad intelectual para dicha tarea. La dislexia suele detectarse en los primeros cursos al observar que un niño con todos los requisitos para aprender a leer no lo consigue a pesar del esfuerzo de padres y profesores incluso con diferentes métodos de lectura. En otros muchos casos el niño lee pero tiene dificultades para seguir el texto, confunde vocales o consonantes, se salta renglones, inventa palabras etc. La escritura puede ser mas problemática : no puede hacer un dictado sin invertir algunas palabras o “rotar” las letras, confundir b y d, ó p y q por ejemplo. Es importante diagnosticarlo cuanto antes para evitar repercusiones en el aprendizaje y en el desarrollo del niño, ya que la dislexia es la causa de fracasos escolares, baja autoestima y problemas de conducta si no se trata adecuadamente.

¿Cuándo estoy ante un caso de dislexia?

La primera señal de alarma es la obtención de resultados insuficientes que no se corresponden con el esfuerzo realizado causando una falta de motivación por parte del niño. Ya que la dislexia se considera una dificultad significativa en el lenguaje escrito y la lectura, independientemente de cualquier causa intelectual, cultural o emocional, y que por lo tanto, aparece en personas con una inteligencia normal o incluso superior.

¿Cuáles son los errores más característicos de un disléxico?

  • Confusión de las letras con forma parecida, como por ejemplo, entre la p – q , d – b.
  • Inversión de letras en las palabras.
  • Omisión de palabras.
  • Uniones y separaciones indebidas de palabras
  • Vacilaciones en la lectura.
  • Adición de sonidos al final de la palabra.

¿Cuál es la diferencia entre afonía y disfonía?

La afonía es la alteración máxima de la disfonía y es la pérdida total de la voz.

¿Cuáles son los factores que perjudican la producción de la voz?

Pueden ser orgánicos (tumores, problemas vasculares, perturbaciones endocrinológicas, etc), y funcionales (abuso o mal uso de la voz).

La tartamudez. ¿Cuándo constituye una alteración y debe ser tratada?

La disfemia o tartamudez aparece hacia los 3 años de edad, cuando el niño pasa de la frase simple a formular oraciones más largas. Esta falta de fluidez puede ser superada en un año, si no es así y persiste la disfluencia a partir de los 4 años de edad, es cuando nos encontramos con una tartamudez primaria, debiendo ser tratada por el especialista.

¿Qué hace un implante coclear?

Si la coclea tiene muy dañada las células ciliadas no podrá transformar transformar las vibraciones sonoras en corriente eléctrica. Un implante coclear compensa la pérdida de células ciliadas intactas con una guía de electrodos dentro de la cóclea. Esta envía sonidos e información del lenguaje directamente al nervio acústico mediante pequeños y seguros pulsos eléctricos.

¿Por qué puede considerarse que mi hijo no es candidato a un implante coclear?

La razón más frecuente para no ofrecer un implante coclear es la de que la audición del niño es “demasiado buena”. Si los audiólogos y doctores piensan que es una buena oportunidad que el niño pueda oír la mayoría del lenguaje mediante prótesis auditivas bien adaptadas, esta debe ser la recomendación. Hay algunas condiciones médicas como ausencia del nervio acústico, o clases específicas de malformaciones de la cóclea que contraindican la cirugía.