Desarrollo precoz de la inteligencia emocional

La inteligencia emocional se refiere a la capacidad de reconocer las propias emociones, comprenderlas y expresarlas. ¿Cómo puede un niño TEA o con necesidades especiales que tiene dificultades para hablar, reconocer, comprender y expresar sus emociones? ¿Cómo se puede enseñar a un niño a utilizar sus emociones de manera positiva para convertirlas en una fortaleza? ¡Descubre nuestro artículo!

¿Qué es la inteligencia emocional?

Los 4 pilares

La inteligencia emocional se basa en la capacidad de:

Identificar las emociones propias y las de los demás: somos conscientes de lo que sentimos, ya sea bueno o malo, podemos entender lo que la otra persona está sintiendo, ya sea a través de las palabras o de la comunicación no verbal (sonreímos cuando estamos contentos, fruncimos el ceño cuando estamos enfadados, etc.).
Comprender las propias emociones: significa aprender a sentir las diferentes emociones que se perciben en el transcurso de un día según las circunstancias externas o los pensamientos y sobre todo a expresarlas, no encerrarse en sí mismo.
Utilizar sus emociones: es la capacidad de utilizar sus emociones para tomar una decisión, para llevar a cabo una conversación, para llevar a cabo una acción.
Controlar tus emociones: aprender a regularse. No debemos controlar nuestras emociones, retenerlas, no expresarlas, (no somos robots). Sin embargo,debemos aprender a regular lo negativo y a aprovechar lo positivo.

 

El niño vive las emociones con una gran intensidad

La neurociencia emocional, el estudio de los mecanismos neuronales, ha permitido comprender mejor al niño, sus emociones, su desarrollo cerebral y, de hecho, sus capacidades emocionales reales, así como su ritmo de desarrollo. La neurociencia destaca el hecho de que el cerebro humano se divide en tres partes: el cerebro arcaico, el cerebro emocional y el cerebro intelectual (cerebro superior). Los tres están conectados entre sí por conexiones neuronales. Al nacer, el cerebro es inmaduro, las conexiones no se completan, el niño es entonces dominado por su cerebro arcaico y realiza movimientos automáticos involuntarios llamados reflejos arcaicos. Se dirige, agarra y levanta la cabeza, etc… Poco a poco se irán creando los circuitos neuronales que conectan la parte superior del cerebro con el cerebro arcaico y su hijo controlará estos movimientos cada vez más.

¿Pero qué hay de la parte del cerebro que maneja las emociones? La foto es la misma. Mientras no se realicen las conexiones neuronales, el niño está dominado por sus emociones: las experimenta con extrema intensidad. Sus temores y penas se expresan con mucha fuerza. De hecho, no tiene la facultad de dar un paso atrás, de analizar la situación. Este es el objetivo de construir la inteligencia emocional de su hijo desde una edad temprana. Saber que su cerebro es todavía inmaduro, ponerle palabras a las emociones, aprender a responder a ellas y controlarlas será benéfico para él, para su desarrollo emocional.

¿Cómo acompañar al niño?

Una gran parte del cerebro se dedica a las relaciones sociales y emocionales, lo que demuestra su importancia crucial para el desarrollo de los seres humanos. El niño es un ser profundamente social. Necesitan desarrollar relaciones con adultos que los entiendan, los consuelen y los apoyen. La mejor manera de apoyar el desarrollo de la inteligencia emocional de tu hijo es adoptando una actitud bondadosa.
Además, a través de las llamadas neuronas espejo, los niños imitan lo que hacen los adultos. Si usted sonríe, muestra su alegría, su hijo tenderá a hacer lo mismo. Nunca olvide que un niño aprende con el ejemplo. Eres su modelo a seguir. Así que aunque no es fácil sonreír todos los días dependiendo de nuestro estado emocional, una crianza cuidadosa y empática ayudará a fomentar el desarrollo de la inteligencia emocional de un niño.

También intentamos evitar el estrés que inevitablemente se refleja en tu hijo, convirtiéndonos en una fuente de tensión para él o ella. No olvidemos que absorben todo… Un estrés significativo y repetido puede interrumpir el aprendizaje del niño, destruyendo neuronas que juegan un papel importante en la memoria, el manejo de las emociones, la resistencia y las capacidades de relación.

También es importante integrar y utilizar el vocabulario emocional de su hijo desde una edad temprana para que pueda verbalizar la emoción que siente. Esto no siempre sucede a través de las palabras. Otros medios de comunicación pueden permitir a los niños pequeños o a los niños no verbales expresarse. El juego es siempre una excelente base para el intercambio y la discusión. Si además este juego te permite aprender, mientras te diviertes, a escuchar, nombrar y utilizar las emociones, ¡es una verdadera situación en la que todos ganan!

Si sabemos utilizar nuestras emociones, si sabemos confiar en ellas, pueden guiar nuestras acciones y decisiones muy favorablemente… sobre todo porque nos hacen capaces de empatía.

¿Qué soluciones para identificar sus propias emociones y las de los otros?

Las llamadas emociones primarias son el miedo, la alegría, la tristeza y la ira. Estas emociones representan cambios repentinos y temporales en el estado de ánimo basados en un ambiente externo o en nuestro estado interior. Varían en intensidad: por ejemplo, el miedo puede manifestarse en un pequeño susto e incluso puede llevar al pánico. La ira puede manifestarse como un ceño fruncido o un grito, la alegría como grandes sonrisas y ojos risueños, y la tristeza como un rostro cerrado o incluso lágrimas.

Dependiendo de la persona, el grado de emoción se sentirá de manera diferente. En el caso de niños con necesidades especiales o trastornos del espectro autista, los sentimientos pueden expresarse de maneras más extremas. Pueden tener estallidos repentinos de risa, reacciones de pánico o enojo severo. Existen soluciones para ayudar al niño desde una edad temprana a identificar sus propias emociones y las de los demás, lo que le facilitará el contacto con los demás, llevarse bien con ellos, hacer amigos, etc… Esto se llama habilidades sociales y es útil a lo largo de la vida.

Marionetas de las emociones: 6 marionetas muy apreciadas por los niños para desarrollar el reconocimiento de las emociones a través de escenas diversas. El CD Audio MP3 contiene 2 historias de aproximadamente 10 min cada una. Cada emoción está representada en una marioneta. Dim. marionetas 28 x 18 cm. Incluido 1 CD audio, en un maletín. Desde 3 años.

Las pelotas peso pluma: Cada una de las pelotas representa una expresión facial para trabajar la comprensión de las emociones de una forma lúdica. Recomendado para niños con espectro autista y/o con dificultades para la expresión de emociones. Entregadas desinfladas. Diám. 20 cm. Desde 3 años.

Emotiblocks : 18 piezas intercambiables que permiten crear personajes graciosos y simpáticos, ¡más de 100 combinaciones posibles! Una herramienta divertida para ayudar a los niños a familiarizarse con las emociones básicas.

¿Qué soluciones para comprender las emociones?

Una vez que los niños pequeños y los niños han aprendido a identificar las diferentes emociones, todavía necesitan que se les acompañe para entenderlas, todavía necesitan que se les anime a expresarlas para mantener una comunicación adecuada y evitar desacuerdos. De hecho, la emoción que pensamos que nuestro hijo está sintiendo no es necesariamente la que realmente siente. Puede estar agitado por el aburrimiento cuando usted cree que lo está porque tiene sueño. Por eso es importante que el padre o la madre puedan entender la emoción de su hijo/a para poder responder a su necesidad de la mejor manera posible, y para ayudarles a darle sentido. Tu hijo comprenderá así que su emoción es aceptable, sea cual sea.

El niño no necesariamente es capaz de expresar su emoción verbalmente, ¡de eso se trata con las herramientas educativas y los juegos! La idea es poder ofrecerles diferentes maneras de comunicarse. Por ejemplo, mostrando su emoción en una tarjeta, un peluche, pictogramas o firmándolo.

Juego de las emociones: Este material propone múltiples actividades relacionadas con el tema de las expresiones faciales: expresión oral, clasificación, bingo. 6 expresiones: la sonrisa, la risa, la tristeza, el enfado, el asco y la sorpresa. 30 fotos de 24 x 18 cm, 6 tarjetas de bingo por las dos caras, 30 fotos de 8 x 6 cm, 6 fichas ilustradas y 1 guía pedagógica. Desde 3 años.

¿Qué soluciones para utilizar sus emociones?

Una vez que usted es capaz de nombrar sus emociones, de entenderlas, pero también de entender las de los demás, usted es capaz de desarrollar empatía. ¿Qué es la empatía? Es entender que los demás también sienten emociones, pudiendo tenerlas en cuenta en el propio comportamiento, en las expectativas…

Es importante ayudar a su hijo a construir y desarrollar la empatía si queremos transmitir valores de apertura, tolerancia y respeto. La empatía aparece en los niños pequeños hacia el final del primer año; entonces son capaces de reconocer las emociones del otro, sabiendo que son distintas de ellas. La empatía cognitiva, en cambio, aparece más tarde, alrededor de los 4 años, cuando el niño desarrolla la capacidad de imaginar el estado mental de los demás: es el hecho de poder comprender por qué la otra persona siente ciertas emociones y en qué situaciones. Pero ten cuidado, es en la observación y la experiencia donde la empatía se desarrolla, se cultiva y se convierte en un hábito.

Ponte en mi lugar: Observa las diferentes situaciones, ponte en mi lugar, y describe lo que sienten. Este bonito juego desarrolla habilidades sociales como la empatía, la identificación de las emociones y la conciencia emocional. La estructura de juego lúdica y resistente. Contiene 10 escenas de vida, 15 personajes y 10 emociones. A partir de 3 años.

Muñeca de la empatía – Ingrid: Cuando cojas este muñeca en brazos, ¡sentirás como si estuvieras sosteniendo a un bebé de verdad! El trasero posee una carga de lastre y la cara expresa serenidad, tranquilidad y afecto. Excepcional para desarrollar el vínculo emocional. Anatómicamente neutro. Tamaño: 65 cm.

¿Qué soluciones para gestionar las emociones?

Identificar un estado emocional y comprender la causa del mismo permitirá al niño gestionar mejor su emoción sin evitarla, lo que podría ser perjudicial para él.

Tomemos el ejemplo de la ira. Sabemos que no podemos luchar totalmente contra el inicio de este estado emocional. Lo que se necesita es aprender a expresarlo de manera no violenta, aceptable y constructiva. En los niños, la ira es a menudo una expresión de frustración y dolor, no una voluntad de ponerlo a prueba o empujarlo al límite. Si escuchas el enojo de tu hijo (así como el tuyo propio) y reconoces el derecho de tu hijo a sentirlo (por ejemplo, diciendo «Puedo ver que estás enojado» en lugar de «No te enojes»), entonces tu hijo podrá superarlo. Esto también evitará la escalada de la ira al abuso verbal o físico, que puede ser muy perjudicial para la confianza y la autoestima del niño.

Atrapa miedos: Los niños tienen miedos, incertidumbres, angustias y muchas veces secretos. Este atrapa miedos les acompaña en la gestión de sus emociones. ¿El principio? El niño dibuja o escribe en un papel su problema y lo introduce en la boca y cierra la cremallera. ¡El alivio es inmediato! 3 modelos.

Muñeco emociones: Un compañero imprescindible para animar a los más pequeños a expresar más fácilmente sus sentimientos y ayudarles a entender cómo se sienten. Cada elemento expresivo de la cara existe en varias versiones. Cuenta con un velcro que permite transformar la expresión facial del peluche.

Al desarrollar la inteligencia emocional del niño desde una edad temprana a través dela educación y del juego, podrá desarrollar las habilidades sociales y encontrar más fácilmente su lugar en la sociedad como individuo.

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